En un laboratorio de Hamilton, Montana (Estados Unidos) se desarrolló un estudio en el que monos macacos Rhesus fueron utilizados para un experimento en búsqueda de la cura del Síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV), una enfermedad respiratoria vírica causada por otra cepa de coronavirus identificada por primera vez en Arabia Saudita en 2012. 

En el artículo publicado en el medio The Sun en su página web el 23 de febrero del 2020, se detalla que los científicos de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los Laboratorios Rocky Mountain del NIAID en Hamilton, decidieron dividir el grupo de monos en tres.

En el primer grupo fueron tratados con un poco de la vacuna 24 horas antes de ser infectados con MERS-CoV , y otros tres fueron tratados 12 horas después de la inoculación del virus. 

Otro grupo de 6 monos fue tratado con la vacuna profilácticamente, en mayor cantidad que el primer grupo, 24 horas antes ser infectados.

Por último, el otro grupo de 6 monos fue tratado 12 horas después de la infección con la misma cantidad de solución de vacuna que el segundo grupo.

Después de seis días de observación, antes de que los monos fueran sacrificados para estudiar sus órganos, indica diario El Tiempo de Colombia, los resultados arrojaron que los animales que fueron tratados previamente a la infección estaban bien, pues los síntomas derivados del contagio del virus disminuyeron.

Según el estudio, menciona la publicación, lo que más se investigó fue el daño pulmonar que puede sufrir el afectado por la enfermedad respiratoria.

Este experimento de MERS-CoV fue aprobado, según el artículo, por el Instituto de Protección Animal y un certificado con el que cuenta el personal de laboratorios de NHI con la Asociación Internacional de Evaluación y Acreditación de Protección Animal en Laboratorios.

Un vocero de Institutos Nacionales de Salud, dijo en una entrevista con el medio bratánico, que “la vacuna de ‘remdesivir’ ha protegido a animales de una variedad de virus en experimentos de laboratorio. El antiviral ha mostrado ser efectivo experimentalmente en el tratamiento de monos infectados con el Ébola y el Nipah”.

Ahora, agrega la publicación, los científicos tienen la esperanza de poder probar el medicamento con la cepa epidémica Covid-19 (Wuhan), que forma parte de la misma familia de virus y tiene los mismos síntomas.

Los científicos aún deben pasar por ensayos en humanos para asegurarse de que el medicamento funcione antes de que pueda comenzar la producción de la vacuna.

Respecto al uso de monos para estos experimentos, ha habido muchas reacciones en contra de esta práctica, señala The Sun.

La Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales del Reino Unido (RSPCA por sus siglas en inglés) estima que miles de monos, principalmente macacos y titíes, se utilizan en investigación y pruebas.

De su parte PETA cree que más de 106 000 primates se utilizan actualmente en investigaciones de laboratorio en los Estados Unidos.

La RSPCA dijo que solo en el Reino Unido, se usan alrededor de 3 000 monos anualmente. “Gran parte de este uso es para desarrollar y probar la seguridad y la eficacia de posibles medicamentos y vacunas humanas. Los primates también se usan para estudiar cómo funciona el cerebro y en investigaciones relacionadas con la reproducción humana”.

Hasta este 29 de febrero del 2020, el coronavirus ha matado a 2 941 y contagiado a 85 919 personas en 61 países y territorios.

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