Las universidades del país son asesoras técnicas y científicas del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), mientras dure la crisis sanitaria por el covid-19. Sus estudiantes y docentes llevan adelante iniciativas, de diversa índole, para enfrentar el virus.

Cuatro instituciones trabajan en el diseño de elementos de bioseguridad e insumos para el personal de salud y pacientes. Se trata de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y Politécnica del Litoral (Espol), entre otras.

La Politécnica Nacional se concentra en el registro del progreso de la epidemia, a través de modelamiento matemático. Las universidades de Guayaquil y Espíritu Santo (UEES) apoyan desde los ‘call centers’, para atender a la población, a través del teléfono.

La investigadora de la UTE, Linda Guamán, contó que conforman una red de universidades que cuentan con el equipo para diagnóstico del covid-19 (PCR en tiempo real) y con personal calificado para apoyar en la identificación de casos al sistema de salud.

Lo harán cuando el Instituto de Investigación en Salud Pública (Inspi) evalúe y apruebe los laboratorios de instituciones que están en una lista que aún no es definitiva.

Guamán comentó que el jueves 26 de marzo del 2020 se reunieron en una mesa técnica y acordaron que esta semana determinarán cuál es el mecanismo por medio del cual se hará la certificación.

Además –señaló– la academia tiene un segundo interés para apoyar en la parte biológica al Estado: tomar las muestras de diferentes pacientes y secuenciar los genomas virales. La USFQ secuenció uno.

Guamán recuerda que Sao Paulo lo hizo con el genoma del primer paciente positivo a los dos días del diagnóstico. “Ya subieron unos 15 genomas de diferentes pacientes. Nosotros tenemos uno, llevamos ya un mes con la pandemia”.

Por su lado, investigadores de la USFQ también desarrollan un prototipo de respirador artificial para solventar su posible escasez. Participan profesores de ingeniería mecánica y medicina. Son de bajo costo, con un mecanismo activado por un motor eléctrico, que reemplaza la acción manual de los enfermeros aplastando una bolsa de resucitación.

El diseño es similar al creado por el equipo de profesionales del grupo ResistenciaTeam, de la Universidad de Asturias.

Para desarrollar el prototipo, la USFQ requiere bolsas de emergencia (conocidas como Ambu) y Jackson Rees (conocidas como de pulmón), además de motores de pasos y sensores de presión para poder masificar esta iniciativa.

A una iniciativa similar se unió la Escuela Politécnica del Litoral (Espol), con la campaña Protejamos a quienes nos protegen. Crean visores mediante tecnología de impresión 3D. Estos cubren el rostro de gotas infectadas en episodios de tos o estornudos.

La profesora Karla Caicedo contó que la impresión de cada máscara dura de 40 a 60 minutos. Participarán docentes, estudiantes, exalumnos y administrativos, que cuentan con equipos en sus casas. Con eso, más los de la ‘U’, esperan producir al menos 150 diarios.

Para apoyar esta tarea se puede donar elástico para textil (3-6 mm de ancho), láminas de acetato transparente, tela quirúrgica o material filtrante (similar al que usan las mascarillas N95), plancha de acrílico de 3 mm y rollos PLA.

La Universidad Católica (PUCE) también elabora protectores faciales para los médicos. Enviaron el diseño de su prototipo a casas de salud que lo han solicitado, entre ellas el Hospital Enrique Garcés de Quito. Podrían hacer 100 protectores diarios. El equipo requiere materiales, como elásticos tubulares, pet traslúcido de 300 a 500 micras y PLA de alta calidad. Además, necesitan voluntarios.

Por su parte, la Universidad de Guayaquil informó que sus estudiantes voluntarios de ciencias médicas apoyarán en la recepción de llamadas en el call center 171 para identificar posibles casos del coronavirus. Lo harán desde sus domicilios. Expertos de la Politécnica Nacional, que son parte del Centro de Modelización Matemática en Áreas Clave para el Desarrollo (Modemat), trabajan en proyecciones de casos positivos, población susceptible y expuesta, por medio de modelos matemáticos.

La U. Espíritu Santo abrió un ‘call center’ para telemedicina y ayuda psicológica, llamando al 04 500 0950, extensiones 9010 y 9011, de 08:00 a 23:00.

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