Antonio Machado escribió “Hora de mi corazón: / la hora de una esperanza / y una desesperación.”

¿Cuál será, nos preguntamos, la hora del Ecuador en el decenio que empieza en el año dos mil veintiuno? Y el corazón responde: Nos hallamos ante una disyuntiva crucial que será o la hora de la esperanza republicana, o la hora de la desesperación populista. ¿Viviremos según la Ley o viviremos según el amiguismo y la prebenda? ¿Qué nubes regresarán tras la lluvia electoral?

Es más probable que se agrave el tipo de populismo que venimos padeciendo en Ecuador desde el año dos mil ocho. Un mecanismo de manipulación psicológica que explota la mentira y la falacia del “pobrismo” para promover más pobreza, y convertirla en capital de votos, de llamados a la plebe, de libertinaje de amigos de la curia con la finalidad de prostituir la Ley.

¡Democracia plebiscitaria, herramienta política y social del Crimen Organizado! Mataste a los partidos políticos y elegiste a verdaderos truhanes, sinvergüenzas que viven de engaños y estafas en gobiernos que mientras saquean las arcas públicas, destinan el territorio del Estado cautivo a convertirse en servidumbre de paso de todas las formas de tráfico y delincuencia. Ofreces fórmulas mágicas de redención popular que nunca llegan hasta que tus pueblos malviven con hambre y salud amarilla, hasta que las emociones atizan la violencia, con las costumbres morales o en cama o por los suelos y la cultura trocada en servilismo burocrático por quien manda entre un avispero de asesores. Tus esclavos-ciudadanos apenas han ido aprendiendo a sobrevivir con míseros subsidios, cargos públicos y pequeñas prebendas como sucede en Cuba y Venezuela.

“Voy a perder la cabeza por tu amor / como no despierte / de una vez por siempre, / de este falso sueño / y al final me aclaro / que te estás burlando / que te estás riendo / en mi propia cara / de mis sentimientos / de mi corazón”. En Ecuador, ya se empieza a salir de la cárcel, “porque te has portado bien”, con billete de hasta millón de dólares + grillete ¡Y la Asamblea Nacional dudando de si va o no va una ley de bienes mal habidos!

Populismo socialista de este siglo de las cruces, has desmantelado instituciones, haz cambiado cartas políticas, leyes, códigos. Restringes las libertades individuales porque sos un régimen autoritario apoyado por las masas y la ignorancia multitudinaria. Recurres a la prebenda, reprimes la conciencia social de Trabajo. Sí al clientelismo. No al desarrollo colectivo. Eres fuerte y concentrador. Y los pobres imitan al caudillo, brazo extendido y pensamiento abajo. Desde las entrañas de la Constitución 2008 surge la excusa artificiosa de eliminar el sistema republicano y la perversa intención de devaluar el significado de las palabras.

¡A la lucha por la República con fuerza, con prudencia, dando tiempo al tiempo, “que no se rindió Zamora en una hora!” Necesitamos crear un nuevo niño, una nueva mujer, una nueva educación, un gran amor.